La Economía de Clara, por el cuidado de la vida

14 octubre, 2021 at 9:39 am

La Red Comparte, promotora de la campaña “La Economía de Clara”, organiza un evento online (webinar) el 26 de octubre donde organizaciones de la red compartirán experiencias sobre sus políticas de género y la manera en que éstas contribuyen a transversalizar la equidad de género  en los procesos económico-productivos que acompañan. La inscripción al webinar es gratuita y puede hacerse a través de la web: www.economiadeclara.org

El evento podrá seguirse en directo desde www.alboan.tv

La campaña “La Economía de Clara” surge como una estrategia de la Red Comparte para visibilizar el papel y aportes de las mujeres en la construcción de alternativas económicas; así como también para sensibilizar sobre elementos de la economía feminista y del cuidado, desde la práctica y vida cotidiana de las mujeres y hombres protagonistas de las experiencias productivas de la Red Comparte.

La Economía de Clara se nutre de la diversidad de enfoques y aportes feministas y ecofeministas que colocan en el centro las personas, las comunidades y la naturaleza, y, por lo tanto, los procesos que garantizan la sostenibilidad y reproducción de la vida.

¿Qué es la Red Comparte?

Comparte es una red de la Compañía de Jesús en América Latina y el Caribe (CPAL) que articula a 16 organizaciones sociales, el Servicio Jesuita para la Panamazonia (SJPAM) y Formación para el Trabajo de la Federación Internacional de Fe y Alegría (FFyA) en América Latina; y Alboan en Europa.

La red busca construir, junto con organizaciones productoras y otras entidades aliadas, alternativas económicas al modelo de desarrollo, favoreciendo el intercambio de experiencias y metodologías, posibilitando la relación de diferentes actores y dinamizando procesos económico-productivos, velando para que caminen hacia un horizonte compartido: otra economía más humana y sostenible.

Red COMPARTE. El papel protagonista de las mujeres en la economía solidaria

12 marzo, 2021 at 10:21 am

Red Comparte Colombia 2020

Con motivo de la celebración del 8 de marzo esta semana, desde COMPARTE queremos reconocer el papel protagonista de las mujeres en la economía solidaria. Para ello, compartimos este video que visibiliza el rol activo de las mujeres en la cadena de valor del café, a través de las iniciativas de ASOPECAM y Garittea, ambas acompañadas por el Instituto Mayor Campesino – IMCA en el Valle del Cauca, Colombia. Asimismo, el video  alude a desafíos a enfrentar para garantizar la equidad de género en procesos de economía solidaria, y reconoce además el papel que están desempeñando las mujeres jóvenes.

Construir economía solidaria implica, entre otras cosas, construir relaciones equitativas de poder entre mujeres y hombres, garantizar la participación activa de las mujeres en los espacios de toma de decisiones, poner en valor y repartir equitativamente el trabajo de cuidados tradicionalmente desempeñado por las mujeres, etc. En este sentido, la red COMPARTE apuesta por la construcción de alternativas económico-productivas que garanticen la equidad de género y el empoderamiento de las mujeres.

¿Cómo se ven las empresas sociales con las gafas de género?

9 marzo, 2020 at 6:22 pm

El pasado lunes 2 de marzo, ALBOAN y REAS Euskadi organizamos un taller de trabajo para mirar las realidades de empresas sociales aliadas desde las gafas de género. Este taller es parte del proceso de reflexión y generación de propuesta que pusimos en marcha en octubre de 2019 sobre la empresa como actor clave en la construcción de justicia socio-ambiental.

¿De qué formas se da la discriminación de género en las empresas sociales que conocemos? ¿Cómo se materializa la discriminación hacia las mujeres en estas empresas? Estas fueron las preguntas de partida que guiaron nuestra reflexión, enfocando nuestra mirada en tres ámbitos de funcionamiento de las empresas:  los procesos de trabajo, las relaciones de poder y los procesos de comunicación internos y externos.

Las empresas como organizaciones sociales que son están atravesadas por dinámicas y estructuras que reproducen desigualdades de género. No se trata solo de incidir y eliminar las desigualdades más visibles y evidentes como puede ser la brecha salarial, sino sobre todo de transformar la cultura que subyace en el funcionamiento de la empresa como organización y que está basada en la desigualdad. Para ello, es preciso que las empresas apuesten por abordar estas cuestiones a través de procesos de cambio organizacional pro-equidad de género. Estos son procesos lentos que requieren de recursos, tiempo, participación del conjunto de la organización, acoger y afrontar las resistencias que generen, etc. Son procesos que a menudo resultan incómodos, pero esenciales para garantizar la igualdad de género hacia dentro y hacia fuera de la empresas.

Los caminos para transitar estos procesos son variados. Nosotras como ALBOAN y REAS Euskadi estamos colaborando para generar un material sencillo que pretende guiar a empresas sociales que quieran adentrarse en este tipo de procesos. En el siguiente taller de trabajo nos centraremos en otros ámbitos de la empresa como organización que son: la coresponsabilidad-conciliación y la cultura organizacional. La apuesta es que el material ayude a las empresas sociales que lo deseen a mirarse en sus modos de ser y hacer, y a poner medidas para eliminar las desigualdades de género que se producen en su funcionamiento como organización.

Aportes de la economía feminista a formas alternativas de hacer empresa

13 noviembre, 2019 at 3:49 pm

La semana pasada volvimos a reunirnos con ocasión de la segunda sesión del Seminario Permanente 2019 – 2020 sobre “La empresa como actor clave en la construcción de justicia socioambiental: nuevos modelos de empresa ciudadana”, organizado por ALBOAN y REAS Euskadi. El tema central de esta sesión, los aportes de la economía feminista a formas alternativas de hacer empresa, nos llevó a pensar en claves para el desarrollo de empresas más habitables y sostenibles desde la perspectiva feminista.

Partimos de la premisa de que la economía feminista propone otra lógica para pensar la economía y las empresas: un paradigma de vida, cuidado y colaboración-alianzas, que genera productos-servicios y prácticas transformadas que buscan la sostenibilidad de la vida. La economía feminista identifica la tensión fundamental del capitalismo: la tensión estructural entre el capital y la vida. Y nos hace ver la necesidad de poner los procesos de sostenibilidad de la vida en el centro como finalidad primordial de la economía, lo que genera tensiones con el actual sistema de mercado que se basa en la competitividad, la acumulación de capital y la explotación. Más aún cuando estos cambios han de darse en proyectos que además han de ser viables económicamente.

Esta mirada señala que economía es más que mercado, que son todos los procesos de generación y distribución de recursos que permiten satisfacer las necesidades de las personas y generar bienestar, pasen o no pasen por los mercados. Por lo tanto, apuesta por desplazar el eje analítico y de toma de decisiones de los procesos de acumulación de capital y obtención de beneficios a los procesos que hacen posible que la vida se sostenga. Lo cual implica, entre otras cosas, poner en valor y visibilizar el trabajo de cuidados.

El debate entre los participantes giró en torno a estas y otras cuestiones centrales que la economía feminista plantea para hacer de las empresas espacios más habitables y motores de cambio del paradigma basado en la acumulación de capital y la competitividad, a otro sustentado en el cuidado de la vida y la creación de alianzas para la justicia de género, y la justicia socioambiental.

Reiteramos nuestro agradecimiento a lxs participantes por sus aportes y compromiso con el cambio pro-equidad de género y socioambiental. ¡Hasta la próxima sesión!

Economía Popular y Solidaria: una alternativa de la Corporación Hogar de Cristo para población empobrecida en Ecuador

5 septiembre, 2016 at 4:02 pm

Socia con costuraUna de las características de las ciudades latinoamericanas es su crecimiento no planificado que, por diferentes fenómenos, han constituido grandes asentamientos periurbanos donde prima la pobreza y la marginalidad. Ciudades de centros ricos circundados por cinturones de pobreza.

El desarrollo industrial, con una demanda creciente de mano de obra barata, ha sido uno de los factores propiciadores del desplazamiento de población rural a las ciudades. Sin embargo, la ausencia de políticas agrarias que garanticen servicios adecuados para la sostenibilidad de comunidades campesinas, indígenas y negras es el gran detonador del crecimiento exacerbado de la población urbana.

Guayaquil es una de las ciudades ecuatorianas que por décadas ha sido receptora de población desplazada que ha ocupado zonas periurbanas carentes de servicios básicos como agua potable, salud, educación, alcantarillado, etc.

En esta frontera social marginada se encuentra la Corporación Hogar de Cristo, obra social de la Compañía de Jesús que por 44 años ha estado al lado de las personas más vulnerables, y que forma parte de la red COMPARTE. El programa de vivienda ha sido uno de los grandes pilares de esta obra. Sin embrago, la generación de ingresos de la población es uno de los grandes desafíos que afronta a través del programa de Economía Popular y Solidaria, que entre sus líneas de trabajo ofrece: